Artículo: la evidencia digital en el análisis de Whatsapp

En la era digital actual, las aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp (Telegram, Signal, etc.) han revolucionado la forma en que nos comunicamos. Estas plataformas han facilitado la comunicación rápida y conveniente, pero también han abierto nuevas oportunidades para actividades delictivas y disputas legales. En este contexto, la evidencia digital obtenida del análisis forense de WhatsApp ha adquirido un papel crucial en los procesos judiciales.

La naturaleza ubicua de WhatsApp y su capacidad para intercambiar mensajes de texto, imágenes, videos, archivos y realizar llamadas de voz y video, lo convierten en una fuente invaluable de pruebas digitales. Estas pruebas pueden ser determinantes en una amplia gama de casos, desde delitos como acoso, amenazas, difamación y explotación infantil, hasta disputas civiles como conflictos laborales, divorcios y controversias comerciales.

El análisis forense de WhatsApp implica técnicas y herramientas especializadas para recuperar, preservar y analizar los datos de la aplicación de manera admisible en los tribunales. Esto incluye la extracción de mensajes, archivos multimedia, registros de llamadas, metadatos y otra información relevante desde los dispositivos móviles involucrados.

Una de las características clave de WhatsApp que lo hace particularmente útil en el contexto legal es su uso de cifrado de extremo a extremo. Si bien esto protege la privacidad de las comunicaciones, también presenta desafíos para los investigadores forenses. Sin embargo, mediante técnicas avanzadas, es posible recuperar y descifrar parte de esta información, brindando acceso a pruebas valiosas.

Además del contenido de los mensajes, los metadatos asociados con las comunicaciones de WhatsApp también pueden ser cruciales. Estos metadatos incluyen información como marcas de tiempo, números de teléfono, ubicaciones geográficas y detalles de dispositivos, lo que puede ayudar a establecer líneas de tiempo, identificar a las partes involucradas y corroborar testimonios.

Sin embargo, el uso de la evidencia digital obtenida de WhatsApp en los tribunales no está exento de desafíos. Los profesionales forenses deben seguir estrictos protocolos para garantizar la integridad y admisibilidad de las pruebas. Esto implica el uso de herramientas forenses confiables, la documentación exhaustiva del proceso y el cumplimiento de las normas y regulaciones legales vigentes.


Los pantallazos como evidencia judicial:

Cada vez es más frecuente que se presente un denunciante en sede policial o judicial con un dispositivo móvil, del que el agente de la autoridad o en su caso el personal del juzgado levanta acta del contenido y vincula el mismo a unas capturas de pantalla (pantallazos) y/o exporta la conversación a un archivo de texto para su uso como prueba. A este respecto cabe indicar lo siguiente:

En el contexto de la evidencia digital, los pantallazos o capturas de pantalla de conversaciones de WhatsApp, aunque sean realizados ante una autoridad, no son considerados pruebas judiciales confiables y admisibles por sí mismos. Existen varias razones importantes que explican por qué los pantallazos no son suficientes como prueba judicial:

  1. Falta de autenticidad e integridad: Los pantallazos son imágenes estáticas que pueden ser fácilmente manipuladas o editadas utilizando herramientas de edición de imágenes. Es difícil determinar si una captura de pantalla ha sido alterada o modificada, lo que pone en duda su autenticidad e integridad como prueba.
  2. Falta de contexto: Una captura de pantalla muestra solo una pequeña parte de una conversación o interacción en WhatsApp. No proporciona el contexto completo, como los metadatos asociados, la línea de tiempo de los mensajes, la identidad de los participantes y otros detalles cruciales que pueden ser relevantes para un caso.
  3. Falta de cadena de custodia: Una captura de pantalla no garantiza una cadena de custodia adecuada, que es un requisito fundamental para que la evidencia digital sea admisible en los tribunales. La cadena de custodia implica el seguimiento y documentación de todos los movimientos, transferencias y manipulaciones de la evidencia para garantizar su integridad.
  4. Falta de métodos forenses: Los pantallazos no son obtenidos mediante métodos y herramientas forenses reconocidos y validados. El análisis forense de WhatsApp implica el uso de técnicas y herramientas especializadas que garantizan la recopilación, preservación y análisis adecuados de la evidencia digital.
  5. Riesgo de manipulación: Además de la edición directa de la imagen, los pantallazos también pueden ser manipulados mediante la configuración previa de la conversación en WhatsApp antes de tomar la captura de pantalla, lo que podría presentar una imagen engañosa o incompleta.

En este contexto ¿qué podemos hacer al respecto?

Si necesita una verificación de una conversación de Whatsapp para su uso como prueba judicial debe ponerse en contacto con algún servicio de Informática Forense, donde peritos cualificados recuperen dicha información, la preserven y analicen, emitiendo una transcripción de la misma y evaluando la integridad de dicha información para su uso judicial. Es importante tener en cuenta dos factores: es una información volátil (no se puede garantizar su integridad a largo plazo) y es un proceso en el que ha de trabajarse directamente con el dispositivo móvil. Conviene la mínima manipulación del mismo antes de su análisis forense.

En ocasiones es necesario realizar una pericia combinada en la que intervienen dos o más disciplinas forenses, además de la Pericia Informática, ya que es preciso evaluar las conversaciones no sólo desde la perspectiva digital (a veces no es posible porque las conversaciones han sido alteradas, no preservadas o simplemente porque todo lo que hay son «pantallazos» de las mismas), es de utilidad la valoración de dichas conversaciones desde la perspectiva de la Lingüística Forense, que permite evaluar la congruencia de las mismas, detectando alteraciones en base al texto y al contexto, evaluando minuciosamente aspectos como las horas, el contenido del texto, la forma de escribir (permite detectar la autoría, perfilar al autor y atribuir en su caso el texto, además de detectar partes eliminadas que alteren el contexto de la conversación generando un sesgo en la interpretación de la misma).

En Pericia Judicial Excon-Art disponemos de profesionales en Pericia Informática y en Lingüística Forense que pueden abordar las distintas perspectivas indicadas, emitiendo informes robustos para su uso judicial.


En este tipo de pericias es importante tener en cuenta las consideraciones éticas y de privacidad asociadas con el análisis forense de WhatsApp. Si bien la obtención de pruebas digitales es crucial para la administración de justicia, también es necesario proteger los derechos individuales y evitar violaciones injustificadas de la privacidad.

VEA TAMBIÉN NUESTRO ARTÍCULO: Uso de la Lingüística Forense como herramienta auxiliar en el análisis de chats (Whatsapp, Telegram, Signal, etc.)

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