Pruebas de paternidad no invasivas

En el ámbito de la criminalística y la pericia judicial, la prueba de ADN se ha consolidado como el método más fiable para establecer relaciones de parentesco, especialmente en casos de verificación de filiación. Sin embargo, no siempre es posible disponer de material biológico apto para este análisis. En estos escenarios, otras técnicas forenses cobran especial relevancia. Una de ellas es la identificación facial o pericia fisionómica.

¿Qué es la pericia fisionómica?

La pericia fisionómica es el análisis comparativo de los rasgos morfológicos del rostro y otras características corporales visibles para establecer similitudes o diferencias entre dos o más personas. Se basa en principios científicos relacionados con la herencia genética de los rasgos faciales y en estudios estadísticos sobre la variabilidad de dichos rasgos en la población.

A través del uso de herramientas tecnológicas avanzadas —como el análisis morfométrico, los sistemas automáticos de reconocimiento facial y el modelado 3D—, el perito puede evaluar el grado de semejanza entre los individuos en cuestión.

¿En qué casos se recurre a esta técnica?

La identificación facial en contextos de filiación se utiliza principalmente cuando:

  • No es posible obtener ADN del presunto padre/madre (por fallecimiento, desaparición, negativa a colaborar, etc.).
  • Los restos biológicos disponibles están deteriorados o contaminados.
  • El procedimiento legal no permite la obtención forzosa de muestras biológicas.
  • Es necesario complementar otras pruebas indiciarias.
  • Es necesario un sustento científico que adjuntar a una solicitud judicial para la realización de un muestreo genético (prueba de ADN)

En estos casos, las imágenes fotográficas (tanto actuales como de archivo), videos y otros registros visuales se convierten en elementos clave para el análisis pericial.

Fundamento científico: ¿es válido usar el rostro para inferir parentesco?

Los estudios de genética facial demuestran que ciertos rasgos morfológicos del rostro —como la forma del cráneo, la posición y tamaño de los ojos, la estructura de la nariz, los labios, la mandíbula, entre otros— son altamente heredables. Si bien la transmisión no es lineal ni idéntica, los hijos suelen compartir patrones morfológicos con sus progenitores en mayor medida que con individuos no relacionados.

Por tanto, un análisis riguroso y sistemático de estas características puede aportar indicios sólidos de filiación o, por el contrario, permitir excluir una relación de parentesco.

Metodología pericial

El procedimiento que sigue el perito fisionómico suele incluir:

  1. Recopilación de imágenes: Fotografías de buena calidad de las personas a comparar, en distintos ángulos y condiciones.
  2. Análisis cualitativo: Evaluación visual de los rasgos faciales y sus proporciones.
  3. Análisis cuantitativo: Medición objetiva de distancias y ángulos entre puntos anatómicos clave.
  4. Comparación estadística: Contraste con bases de datos poblacionales para estimar la probabilidad de que la semejanza observada se deba al azar.
  5. Conclusión pericial: Dictamen sobre la compatibilidad o incompatibilidad de los rasgos, con indicación del nivel de certeza.

Y ¿qué es necesario para iniciar una investigación fisionómica?

Se precisan muestras (fotografías, vídeos) tanto del presunto padre (o madre) como del hijo. Vamos a trabajar con los rasgos faciales por lo que la calidad y rigurosidad del informe estará relacionado a la calidad de las muestras con las que se trabaje. En general puede tomarse como referencia las indicaciones generales que tenemos en nuestro artículo específico dedicado a la toma de muestras indubitadas.

Limitaciones y consideraciones éticas

Es fundamental señalar que la pericia fisionómica no sustituye la prueba genética, sino que actúa como elemento auxiliar cuando esta no es viable o como paso previo para dar consistencia científica a una demanda de prueba de ADN ante los Tribunales. Su correcta aplicación requiere:

  • Un enfoque científico riguroso.
  • Evitar sesgos subjetivos.
  • La interpretación prudente de los resultados, expresando siempre el grado de certeza y los márgenes de error.

En nuestro Gabinete disponemos de una amplia experiencia y una robusta metodología en el análisis y parametrización de rasgos faciales, también en casos de evaluación de filiación y parentesco.

El uso de imágenes personales debe ajustarse a la normativa vigente sobre protección de datos y derechos de la personalidad.

En definitiva

La identificación facial, la pericia fisionómica, es una herramienta forense cada vez más sofisticada que, utilizada de manera profesional, puede aportar información valiosa en procedimientos de filiación donde no es posible recurrir al ADN. En nuestro gabinete criminalístico, apostamos por el uso ético y científico de esta técnica, en combinación con otros elementos probatorios, para contribuir a la búsqueda de la verdad en los procesos judiciales.

Si necesita más información o desea consultar la realización de este servicio contacte con nosotros llamando al teléfono 644 030 145, escribiéndonos a pericia.forense.judicial@gmail.com o bien desde nuestro apartado de CONTACTO