Detección y trazabilidad de imagen y vídeo manipulado o sintetizado por IA, con metodología reproducible y declaración de incertidumbre.
El abaratamiento de modelos generativos ha multiplicado la producción de imagen y vídeo no auténticos. La pericial debe distinguir entre simple postproducción legítima, edición intencional y síntesis completa por IA.
El análisis combina inspección de artefactos visuales (parpadeo, bordes faciales, sombras, iluminación), examen de metadatos y firmas de compresión, y coherencia fisiológica y biométrica del sujeto.
Hashing del fichero original, extracción exhaustiva de metadatos EXIF/XMP/contenedor MP4 y análisis de la cadena de custodia digital.
Examen frame a frame: bordes faciales, transiciones de cuello, sincronía labial, microexpresiones, oclusiones, coherencia de iluminación y sombras.
Trazabilidad de generaciones de compresión, anomalías DCT, ELA (Error Level Analysis) y coherencia de patrones de ruido del sensor (PRNU) cuando es aplicable.
Verificación de proporciones faciales constantes a lo largo del vídeo, parpadeo y respuestas pupilares fisiológicas.
Conclusión escalada y limitaciones explícitas: la negación rotunda de manipulación rara vez es defendible; sí lo es la detección positiva con artefactos identificados.
Cada informe explicita las guías técnicas seguidas y el encuadre procesal. La trazabilidad metodológica permite que un perito contradictor reproduzca el examen.
Honestamente, no. La ausencia de artefactos detectables no demuestra autenticidad: solo permite afirmar que, con la metodología empleada, no se han hallado indicios de manipulación. Cualquier pericial seria lo expresa así.
Estudiamos el caso, valoramos viabilidad y le proponemos el enfoque pericial más sólido.